El papel de las hormonas sexuales en la mujer

Tanto los andrógenos (testosterona) como los estrógenos (estradiol) tienen un papel importante en el bienestar y la sexualidad femenina.1

Los efectos de ambos son complejos e interrelacionados. En resumen:

Estradiol: vasodilatación, lubricación, elasticidad vaginal.

Testosterona: vitalidad, deseo sexual y excitación.2

Estas hormonas sexuales disminuyen con la edad, alcanzando una disminución de al menos el 50% durante la menopausia.

Esta reducción hormonal causa disminución de energía, menor densidad ósea, pérdida de masa muscular y disminución del deseo sexual.3

La histerectomía (extirpación del útero) y medicamentos de prescripción (algunos antidepresivos, anticonceptivos orales, etc.), así como altos niveles de estrés contribuyen también a una disminución temprana de las hormonas sexuales con la consecuente aparición de sus síntomas que afectan tanto la energía, el deseo y el bienestar de la mujer.

Disminución del deseo sexual

La testosterona es una hormona fundamental para la regulación de la vitalidad y de la respuesta sexual. Producida por los ovarios y las glándulas suprarrenales, está presente de forma normal en el organismo femenino. Con la edad, los niveles de testosterona disminuyen, causando una reducción del deseo sexual.4

Aunque la testosterona es clave para mantener el deseo sexual, las causas de las disfunciones sexuales femeninas pueden ser más complejas y resultar de una combinación de diferentes factores físicos, psicológicos o farmacológicos.5

El bajo deseo sexual es la disfunción sexual femenina más común, un trastorno que suele acompañarse de:

  • Falta de interés por el sexo.
  • Incapacidad para alcanzar el orgasmo.
  • Sensación de dolor durante las relaciones sexuales.
  • Falta de placer durante la relación.
  • Sensación de ansiedad ante el rendimiento sexual.
  • Problemas de lubricación vaginal.

Causas físicas

  • Cansancio.
  • Desequilibrios hormonales.
  • Enfermedades cardiovasculares.
  • Cáncer.
  • Intervenciones ginecológicas (histerectomía, ovariectomía).
  • Embarazo, postparto, lactancia.
  • Cistitis.

Causas psicológicas y culturales

  • Educación inadecuada.
  • Conflicto con valores religiosos, personales o familiares.
  • Tabúes sociales.
  • Preocupación por la imagen del cuerpo.
  • Preocupación por la reproducción y/o por las responsabilidades como padres.
  • Comportamiento y/o técnica sexual del compañero.
  • Estrés.

Causas farmacológicas

  • Determinados fármacos pueden provocar pérdida del deseo, reducción de la lubricación vaginal y/o disfunciones orgásmicas:
    • Antidepresivos.
    • Medicamentos contra la ansiedad.
    • Anticonceptivos orales.
  • Además, cabe recordar que el abuso de alcohol también puede deteriorar la excitación sexual.

Existen soluciones para recuperar la energía, el deseo y el bienestar

Una sexualidad sana es fundamental para el bienestar. Actualmente existen soluciones naturales como Libicare® para recuperar la vitalidad, ayudar a mejorar el deseo sexual y favorecer las relaciones sexuales.

La combinación de Libicare® Comprimidos y Libicare® Gel Íntimo contribuye a una experiencia sexual satisfactoria, mejorando el deseo sexual y promoviendo la excitación durante las relaciones sexuales.

La gama Libicare® ha demostrado una excelente tolerabilidad en los estudios realizados y está formulada con ingredientes de origen natural y 100% libre de hormonas.

BIBLIOGRAFÍA:
1. Wierman M E et al. J Sex Med 2010;7:561–85. 2. Jafari F, et al. Climacteric. 2014;17(6):660‐665. 3. Yasui T et al. J Med Invest. 2012;59(1-2):12-27. 4. Nappi R E et al. Menopause International. 2010;16(4):162-8. 5. Nazarpour S et al. Taiwan J Obsted Gyne 2016;55:480-7.